LA DIVISIÓN DEL TRABAJO: LOS GRUPOS DE TRABAJO
Por Joaquín Viña
Los grupos de trabajo, su vocablo suena algo así como una condena a trabajos forzados, en realidad, estamos condenados voluntariamente durante un curso a estudiar unos temarios cada vez más voluminosos y alcanzamos la libertad cuando superamos el examen con un mínimo de apto. Pues bien si lo hacemos en grupo esa condena se dulcifica, por lo que se hace menos condena.
Por esta razón voy a escribir sobre estos grupos de trabajo, en los que he estado desde sus inicios, y ahora comenzamos su tercera edición, yo he coordinado la segunda, y quizá otra persona, mi amigo y compañero Isidro, estaría más cualificado que yo para hablar de ellos, ya que fue su “madre” cuando los inició y su “padre” cuando en su primera edición los coordinó, y consiguió que se consolidaran.
Sería un irresponsable si no comenzara con un poco de historia, pero una historia no de relatos épicos, sino de problemas y dificultades por los que se pasaron en estos grupos, que hace no sólo a su iniciador y primer coordinador de protagonistas, sino a cada uno de los miembros de esa primer edición de los grupos, y sobre todo a los coordinadores de las asignaturas, que cuando empezamos como éramos pocos, casi todos coordinamos una asignatura, luego éramos miembros de dos o más grupos y coordinador en otra (creo que el Comité de Coordinación coincidía con el Censo). Y en el reparto, no nos correspondían, uno o dos temas, sino seis o siete, y alguno más. Y teníamos como ahora el tiempo tasado, y todo eso se superó con creces con la amistad y la solidaridad que nació entre nosotros, si alguien tenía problemas para finalizar su tarea, no tenía más que decirlo y salían voluntarios para ayudarle.
Yo personalmente creo que lo más positivo de los grupos son las relaciones humanas, la comunicación entre sus miembros, el trabajo en equipo y si eso sumamos en que año tras año, seguimos juntándonos, nos hacen ser viejos amigos.
Llegamos a la segunda edición de los grupos, fui elegido Coordinador General (primero lo hice en funciones) y la verdad es que las cosas ya fueron más fáciles, la mayoría de las primeras dificultades se desvanecieron, pasamos a ser 86 personas en los grupos, ya no éramos novatos, ya no había dificultades para encontrar al elemento esencial de los grupos, los coordinadores de las asignaturas, se había perdido el miedo, ya teníamos seguridad de esto funcionaba, ya no teníamos disculpas, sabíamos que el factor tiempo estaba a nuestro favor, a más gente en el grupo menos trabajo, menos trabajo más tiempo. Potenciamos la solidaridad y la amistad, hicimos un Reglamento para protegernos no sólo los miembros sino nuestro producto; los apuntes, así llegamos a nuestra mayoría de edad, pero lo bueno es que la alcanzamos todos a la vez, en un trabajo de equipo.
Y ya por último llegamos a la tercera edición, este año, este curso que tenemos por delante, con nuestro nuevo Coordinador General Paco Tarrazona, tenemos un reto, el crecimiento de los grupos, sobre unas bases firmes y estables. Seguir manteniendo vivas la amistad y la solidaridad; que nos lleva a conseguir la idea de los grupos, “estudiar juntos” unas personas que le separan unas distancias reales a veces impensables, y que están unidas más de lo que muchos creen.
Sólo quiero decir a los que se incorporan por primera vez a los grupos que no se sientan extraños, ni novatos, que los licenciados y los veteranos de hoy, hace poco tiempo también eran extraños y novatos, que los grupos hacen un milagro, “en un tiempo muy corto, los extraños y los novatos, se hacen amigos y veteranos”.
Y no me despido, sino que me cito con todos aquellos que quieran participar de la gran familia de los grupos de trabajo, porque al fin somos eso una gran familia.
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JOAQUÍN VIÑA,
EXCOORDINADOR GENERAL DE LOS GRUPOS DE
TRABAJO
CURSO 1998-1999